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viernes 13 de septiembre de 2024

Vísperas

San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia

Tiempo ordinario

Texto

Invocación inicial

℣. Dios mío, ven en mi auxilio.

℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno

En la cruz está la vida
y el consuelo
y ella sola es el camino
para el cielo.

En la cruz está el Señor
de cielo y tierra,
y el gozar de mucha paz,
aunque haya guerra;
todos los males destierra
en este suelo,
y ella sola es el camino
para el cielo.

Es una oliva preciosa
la santa cruz,
que, con su aceite nos unta
y nos da luz.
Hermano, toma la cruz,
con gran consuelo,
que ella sola es el camino
para el cielo.

El alma que a Dios está
toda rendida,
y muy de veras del mundo
desasida,
la cruz le es árbol de vida
y de consuelo,
y un camino deleitoso
para el cielo.

Después que se puso en cruz
el Salvador,
en la cruz está la gloria
y el amor,
y en el padecer dolor
vida y consuelo,
y el camino más seguro
para el cielo.

Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmodia

Ant. 1

El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

Salmo 134-I: Himno a Dios, realizador de maravillas

Alabad el nombre del Señor,
alabadlo, siervos del Señor,
que estáis en la casa del Señor,
en los atrios de la casa de nuestro Dios.

Alabad al Señor porque es bueno,
tañed para su nombre, que es amable.
Porque él se escogió a Jacob,
a Israel en posesión suya.

Yo sé que el Señor es grande,
nuestro dueño más que todos los dioses.
El Señor todo lo que quiere lo hace:
en el cielo y en la tierra,
en los mares y en los océanos.

Hace subir las nubes desde el horizonte,
con los relámpagos desata la lluvia,
suelta a los vientos de sus silos.

Él hirió a los primogénitos de Egipto,
desde los hombres hasta los animales.
Envió signos y prodigios
-en medio de ti, Egipto-
contra el Faraón y sus ministros.

Hirió de muerte a pueblos numerosos,
mató a reyes poderosos:
a Sijón, rey de los amorreos,
a Hog, rey de Basán,
y a todos los reyes de Canaán.
Y dio su tierra en heredad,
en heredad a Israel, su pueblo.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 1

El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

Ant. 2

Casa de Israel, bendecid al Señor; tañed para su nombre, que es amable.

Salmo 134-II

Señor, tu nombre es eterno;
Señor, tu recuerdo de edad en edad.
Porque el Señor gobierna a su pueblo
y se compadece de sus siervos.

Los ídolos de los gentiles son oro y plata,
hechura de manos humanas:
tienen boca y no hablan,
tienen ojos y no ven,

tienen orejas y no oyen,
no hay aliento en sus bocas.
Sean lo mismo los que los hacen,
cuantos confían en ellos.

Casa de Israel, bendice al Señor;
casa de Aarón, bendice al Señor;
casa de Leví, bendice al Señor;
fieles del Señor, bendecid al Señor.

Bendito en Sion el Señor,
que habita en Jerusalén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 2

Casa de Israel, bendecid al Señor; tañed para su nombre, que es amable.

Ant. 3

Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

Apocalipsis 15, 3-4: Himno de adoración

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 3

Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

Lectura breve

1 Co 1, 23-24

Predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero, para los llamados -judíos o griegos-, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

Responsorio

℣. * Esta señal brillará en el cielo cuando venga el Señor.

℟. Esta señal brillará en el cielo cuando venga el Señor.

℣. Alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.

℟. Cuando venga el Señor.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

℟. Esta señal brillará en el cielo cuando venga el Señor.

Magníficat

Ant.

Era necesario que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos para entrar en su gloria.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant.

Era necesario que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos para entrar en su gloria.

Preces

Invoquemos a nuestro Redentor, que nos ha redimido por su cruz, y digámosle:

Por tu cruz, llévanos a tu reino.

- Cristo, tú que te despojaste de tu rango y tomaste la condición de esclavo, pasando por uno de tantos, haz que los miembros de la Iglesia imitemos tu humildad.

Por tu cruz, llévanos a tu reino.

- Cristo, tú que te rebajaste hasta someterte incluso a la muerte, y una muerte de cruz, otórganos, a tus siervos, sumisión y paciencia.

Por tu cruz, llévanos a tu reino.

- Cristo, tú que fuiste levantado sobre todo por Dios, que te concedió el "Nombre-sobre-todo-nombre", concede a tus fieles la perseverancia hasta el fin.

Por tu cruz, llévanos a tu reino.

- Cristo, a cuyo nombre se dobla toda rodilla en el cielo, en la tierra y en el abismo, infunde la caridad en los hombres, para que te adoren en la paz.

Por tu cruz, llévanos a tu reino.

- Cristo, a quien toda lengua proclamará Señor, para gloria de Dios Padre, recibe a nuestros hermanos difuntos en el reino de la felicidad eterna.

Por tu cruz, llévanos a tu reino.

Padrenuestro

Porque Jesús ha resucitado, todos somos hijos de Dios; por eso nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.

Oración

Oh Dios, fortaleza de los que esperan en ti, que has hecho brillar en la Iglesia a san Juan Crisóstomo por su admirable elocuencia y su capacidad de sacrificio, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos llene de fuerza el ejemplo de su valerosa paciencia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

Conclusión

℣. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.

℟. Amén.

Permanezcamos en la paz del Señor.

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